
Durante algo más de dos horas, el cantante, de 32 años, mostró su lado más cercano y tranquilo, algo alejado del Bisbal más conocido y movido. Sobre el escenario de la ópera madrileña interpretó temas románticos como "Te quiero, me dijiste", de María Grever; "Lucía", de Serrat, y "En un rincón del alma", de Cortez.
Con su concierto del martes por la noche en el Teatro Real, Bisbal se unió a un selecto grupo de artistas que, aunque no pertenecen al mundo de la lírica, han actuado sobre el escenario madrileño, entre ellos Alicia Keys y Alejandro Sanz. "Para mí estar aquí es un verdadero sueño", confesó al público el cantante almeriense, nada más arrancar el recital.
Fuente: ÚN
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