martes, 17 de julio de 2012

Voces y bailes honraron a María Teresa Castillo


La Schola Cantorum de Venezuela recordó ayer a María Teresa Castillo con voces y bailes que recorrieron la historia musical de América Latina e hizo un homenaje a la faceta de gerente cultural en la que destacó esta mujer que fue también periodista y activista política.
"María Teresa Castillo fue un ejemplo de tenacidad y de la lucha y por eso la recordamos", dijo María Guinand, directora artística de la institución. Agregó que Castillo fue promotora del movimiento coral.
Las 17 piezas de música que se escucharon ayer desde las 3:00 de la tarde en el Centro de Acción Social por la Música representan una parte del programa "El sonido coral de un continente", que la institución presentará en el Festival Internacional de Coros que se celebrará en la capital de China del 13 al 23 de este mes.
La Schola fue invitada a representar a Latinoamérica junto a agrupaciones, directores y cantantes provenientes de los cinco continentes del mundo.
El programa hace un recorrido por la música coral de la región desde el barroco hasta el presente. Por eso la presentación de ayer abrió con música sacra y profana del Renacimiento y el Barroco, entre las que estaban "Exultate lusti in Domino" y "Convidando está la noche", compuestas respectivamente por Juan Gutiérrez de Padilla y Juan García de Céspedes.
El recorrido musical continuó por el surgimiento de las escuelas de composición coral en los albores del siglo XX, en las que mezclaron la música clásica con la poesía. En la sección dedicada a mostrar el lenguaje coral contemporáneo en la música clásica destacó el extracto del "Magnificat Gloria", compuesto por Alberto Grau, el cual terminó como una celebración de la Virgen María muy cercana al Jazz.
La hibridación entre la música coral y las tradiciones venezolanas se hizo evidente en la soberbia interpretación coral bailable que los miembros de la Schola hicieron de "La Fiesta de San Juan", cuyo desenfado marcó la pauta para el resto de las interpretaciones del programa que terminó siendo una gran fiesta.

viernes, 13 de julio de 2012

Francisco Giffoni: Los juguetes de lógica lo guiaron a la felicidad


Caminando por la Plaza Los Museos, en Caracas, Francisco Giffoni se tropezó con el puesto de un artesano juguetero, tomó con sus manos el triángulo de alambre que estaba lleno de dificultades para intentar solucionar el acertijo que le planteaba aquel rompecabezas, pero al superar el reto persistió el interés y la inquietud por el objeto, compró material y se puso a crear sus propios juguetes.
Venía desanimado de su vida de empresario con empleados a su cargo, incomodo con la corbata y el saco, estresado por la rutina. La meta que se había trazado de hacer dinero y más dinero no le había satisfecho plenamente, así que decidió dar un giro abrupto.
"En un momento de desesperación sentí que estaba haciendo cosas que no me llenaban y le propuse a Mariela (su pareja) hacer algo que realmente nos gustara y nos dedicamos a la juguetería de lógica", apunta.
Así, hace dos años abandonó el mundo de las corbatas y las oficinas, se mudó al mágico pueblo de El Jarillo y montó con su compañera un taller que tiene por nombre Lógica Lúdica. Ahora su reto no es lo monetario sino mantener la felicidad que expresa en su sonrisa y que la conserva refugiado en la artesanía.
"No sabíamos que teníamos esa destreza. Soy habilidoso y no lo sabía, le agradezco a Dios que nos haya encontrado con esta maravilla que se llama juguetería de lógica", contó el artesano.
Esta semana, Giffoni participa en el Encuentro de la lúdica en Caracas, en homenaje a Zobeida, la muñequera, que se realiza en la Plaza El Venezolano. Sobre su puesto tiene las piezas y rompecabezas que los visitantes miran, tocan con interés, con ganas de descubrir sus trucos, unos desesperados, otros más serenos.
"La lógica es la vida. Cada persona se enfrenta al reto de manera distinta, cada quien tiene un punto diferente de enfocar la vida. Tienes dos caminos: o te mortificas y te estresas o sigues el camino y eres feliz. No sé por qué muchos tenemos la manía de tomar el más difícil".
Saca uno de los juguetes de lógica hecho por su compañera: una espada de alambre enredada en dos espirales, el reto es liberar la espada, pero dice que las personas, quizá guiadas por el uso del arma o del falo, se empeñan en usar la punta como una guía y se quedan en ese punto y fracasan. Pero el artesano gira la espada y pasa los espirales por el centro de ella y la espada sale de su encierro.
"Los juguetes de lógica, y sobre todo éste, me han enseñado mucho, a ver cosas que antes no veía, a ver el universo y no quedarme mirando sólo una parte de él".
Confiesa que dedica gran parte de su tiempo a investigar y saca un aro y una cadena para realizar otro truco, suelta el aro entre la cadena y antes que caiga al suelo, como por milagro, la cadena cobra vida y atrapa al aro. Comentó que es un juego medieval y que se fundamenta en la física y la psicología. "Una ciencia exacta y otra no es lo que hace de este juego una maravilla".
En su taller o en su puesto trabaja, sobre todo, con alambre. Toma su pinza y un envase de desodorante vacío o el frasco de un perfume y se pone a crear. En su repertorio tiene unos 80 juguetes, y aunque algunos se parecen a otros siempre busca innovar las formas y tamaños para evitar la monotonía.
"En mi mesa hay juegos con una dificultad del cero al cinco para que sean posible de solucionar en un tiempo corto, pero hay muchísimos. Ahora estamos fusionando el alambre con madera, cuerda y pedrería, con colores atractivos y alegres que hacen del juguete algo también decorativo".
Está feliz, lo dice a cada rato. Lo expresa con su artesanía, con su rostro, con sus palabras. "Ahora soy muy feliz, Mariela y yo somos una pareja que tiene sólo dos años. ¿Me estás entendiendo? Yo renací hace dos años, nosotros renacimos. Eso nos tiene muy felices porque apenas estamos comenzando".
 

jueves, 12 de julio de 2012

Muñecos y magia se disfrutan en calles y escuelas de Venezuela

A comienzos de los años setenta, Alberto Ravara creaba mundos en una sala de la avenida Corrientes por las noches y en los barrios de Buenos Aires durante el día. El director, titiritero, dramaturgo y docente argentino, nacido en 1953, mantiene la convicción de que las artes contribuyen a desarrollar seres integrales.
 Con ese espíritu, luego de radicarse en el país tras su exilio, fundó el Instituto de Investigaciones para el Desarrollo del Arte en Venezuela, el cual ofrece una programación anual y organiza la Muestra Internacional de Teatro y Títeres, que este año presenta su undécima edición en homenaje al maestro Humberto Orsini. 
El festival, que comenzó el 2 de julio y se celebrará hasta el domingo 22, incluye piezas de agrupaciones de España, Cuba, Argentina y Venezuela. Más de 100 funciones, muñecos, payasos, artistas, salas de teatro, escuelas y parroquias integran la actividad que es impulsada por el Ilave ­institución que es conocida también como el Teatro de los Invisibles­ y que compartirá fecha con el VI Festival Internacional de Teatro de Muñecos, que se inaugura mañana y termina el domingo. En él participarán grupos de Argentina, Colombia, Cuba, El Salvador, Ecuador y Venezuela.
 "Creemos que el teatro es una escuela de hombres, es diverso y desarrolla pensamiento crítico a través de la metáfora, uno de sus elementos constitutivos. Garantiza la conciencia del otro, la dimensión de la libertad. 
Somos felices al hacer teatro. Siempre hemos montado obras para las comunidades porque creemos que es una labor loable", expresa Ravara, ganador del Premio Municipal de Teatro César Rengifo 2012 en la categoría Mejor Obra de Teatro de Calle. 
El contacto con artistas nacionales y grupos extranjeros surge de las relaciones que se crean con los años. "Yo vine hace más de 30 años y esta sociedad me empezó a acariciar", dice. Y agrega que, como agrupación, ofrecen alrededor de 400 funciones anuales: "Vamos donde sea porque es un proyecto de vida".
 
Historias de calle
 Los temas que presenta el instituto se relacionan con los valores. La historia, la ecología, la diversidad, los conflictos y obras de corte psicológico integran la paleta de tramas. Tópicos que Luciano Mansur, actor argentino integrante del Teatro de Integración Latinoamericana, trata con su pieza de clown La rumba varieté, que se presentó hasta ayer en la capital. 
"Nos gusta la calle porque tratas con personas de todo tipo.
 Es romper con esa cuarta pared, interactuar con el espectador. Llevamos la reflexión desde el humor. Además, nuestra labor nos permite conocer la historia de los pueblos que visitamos", afirma el intérprete. 
Además de la agrupación argentina, las otras participantes son grupo Don Quijote y Titirimundi (Barinas), grupos Telba Carantoña y Mimo Teatro (Vargas), Teatro Nueva Escena (Lara), La Maleta Mágica (Portuguesa), Grupo Babalawos (Trujillo), Cabeza de Papelón y Tecoba Teatro (Carabobo), Azabache Teatro (miranda), Puertoteatro (Anzoátegui), Teatro Altosf, Ilave-Teatro de los Invisibles y TET (Caracas), entre otros. Y del extranjero, Teatro Emer-Gente (Cataluña) y Escambray (Cuba).Obras como Los pintores, El mazo de colores, De quién son los juguetes, Cuidado con el televisor, El loco cuerdo, Las fórmulas del abuelo, Gelatina y El mundo perfecto de Aquiles Nazoa integran la programación.

miércoles, 11 de julio de 2012

Proyecto de Alma Llanera Semillero de grandes artistas en Guarico


Las carreteras del estado Guárico se abren al compás de su gentilicio, pues el aire llanero, los caballos, el horizonte omnipresente y hasta los numerosos kioscos que exhiben quesos, pescado salado, salsas y la emblemática carne de chigüire se funden con el paisaje e invitan al visitante a adentrarse en una travesía tan regia como inolvidable.
En el sur de esas llanuras, específicamente en el municipio San Jerónimo del Guayabal, en la parroquia del mismo nombre, se encuentra otro de los núcleos del proyecto Alma Llanera, el cual forma parte de la red de trabajo orquestal juvenil de música tradicional que impulsa el Sistema de Orquestas y Coros Juveniles e Infantiles de Venezuela, conocido como El Sistema, el cual se ha adentrado en el corazón de la región para formar a las nuevas promesas de la música criolla.
Ataviados con sus trajes de gala los jóvenes que integran el núcleo dieron una muestra de sus conocimientos musicales, que exhiben con orgullo, esmero y profesionalismo. Desde los más pequeños hasta los más crecidos recibieron ovaciones por parte de sus profesores, amigos y representantes, quienes emocionados aupaban a los pequeños músicos mientras ejecutaban lo mejor del repertorio de las tonadas llaneras.
Una joven lleva la batuta, cuya cara seria contrastaba con su carisma a flor de piel, dirige a los jóvenes en sus interpretaciones. Una vez finalizado el recital agradeció a la asistencia y abrazó a sus pupilos, pues, con tan solo 23 años de edad, María José Piñate es la directora musical del núcleo que desde 2010 imparte clases de instrumentos tradicionales a más de 130 niños.
"Esta iniciativa nació con la ayuda de los maestros y cultores que se integraron a la orquesta. Fuimos a las escuelas, a las radios y así conformamos esta orquesta. Nos emociona el gran impacto que ha surgido porque aquí nunca había existido un proyecto de este tipo, mucho menos una disciplina de estudios musicales", comentó Piñate.
Luego de su formación en diversos centros de enseñanza musical, María José reflexiona sobre la importancia de incentivar a los jóvenes el amor por la música. Al relatar su dinámica dentro del núcleo se conmovió y con voz entrecortada expresó: "esto es lo más grande que me ha pasado en la vida porque estos muchachos son impresionantes".
Esta visión la comparte la profesora de Canto Coral del núcleo de El Guayabal, Ana María Villegas, quien agregó que el trabajo ha sido sostenido y sin ningún tipo de manual de preparación, pues la dinámica se ha basado en los requerimientos de cada uno de los jóvenes que forma parte de El Sistema.
"Para mí ha sido muy satisfactorio el trabajo porque nunca pensé estar dentro de El Sistema. No me siento orgullosa por lo que hago, sino por lo que puedo lograr que ellos hagan. Todos los días llego y le canto a mis niños de 5 y 6 años y les pregunto: "Mis niños, ¿qué son ustedes?". Y ellos me contestan: "¡Grandes artistas!"
Muchos son los padres que también asisten a apoyar a sus pequeños como la señora Angélica, quien orgullosa destaca los logros de Jesús Fonseca, su hijo de 10 años, que sin conocimientos previos se ha destacado como uno de los cuatristas más talentosos del núcleo.
"Yo visualizo a Jesús como un gran profesional con su carrera universitaria, también como un gran músico. Estoy contenta porque estos niños se apartan del vicio de la televisión, entre otros. Ellos están creciendo con responsabilidad y eso los ayudará en su futuro", expresó.
Música como forjadora de futuro
El camino que separa El Guayabal de la ciudad de Calabozo alberga dos módulos importantes de la red del núcleo del proyecto Alma Llanera como lo son los sectores de Uverito y La Negra, este último reconocido por la fama de sus casabes, los cuales ostentan el título de ser los mejores del país.
Allí los jóvenes complementan sus jornadas cotidianas con las clases de música que imparte el profesor Pedro Galindo, quien relata que después de tener una baja participación de jóvenes actualmente cuentan con una matrícula de más de 60 nuevos músicos que se han adherido a las actividades instrumentales de El Sistema.
"Empezamos con un cuatro y una mandolina. Poco a poco hemos ido desarrollando la dinámica hasta que los muchachos se fueron entusiasmando tanto que estamos esperando por más instrumentos para que sigan llegando más niños al módulo. Eso nos llena de alegría y optimismo porque sabemos que no es fácil, pero cuando uno, los niños y los padres quieren se logran todas metas", comentó.
De ese grupo de talentos surgió Joel Ribas, niño de 13 años que en varias oportunidades se ha alzado con premios de festivales colombianos por sus ejecuciones con el arpa, reconocimientos que a su padre, Edilio Ribas, lo embargan de emoción.
"En la casa ninguno ha tocada ningún instrumento. Él llegó un día y me dijo que iba a meterse en la música. Yo le dije que aprendiera cuatro, pero él quería arpa. Después empezó a ganar premios y eso alegra mucho porque uno ha visto el progreso del muchacho. Mi sueño es verlo llegar lejos", relató.
Una de las experiencias más representativas del proyecto Alma Llanera fue la inclusión de los estudiantes de la escuela del poblado El Soroco, ubicada muy cerca del vertedero de basura de Calabozo; es descrito por los profesores de El Sistema como un lugar hóstil que con la enseñanza musical ha arrojado resultados satisfactorios en la población más joven.
El director del proyecto Alma Llanera en Calabozo, Miguel Aguirre, afirmó: "nos hemos involucrado con el día a día y en conocer la situación de esa forma de vivir. A raíz de eso hemos experimentado un cambio significativo, la asistencia se hizo mucho más regular, los muchachos se han involucrado con los instrumentos. Tengo a varios jóvenes que se han destacado y que los propondré en un futuro como 'monitores', que son los jóvenes más destacados de El Sistema que luego de aprender sobre música imparten clases a sus compañeros".
El proyecto imparte las cátedras sinfónicas, así como de mandolina, cuatro, bandola, arpa y maraca a un grueso importante de estudiantes de primaria y secundaria. 
La aplicación del programa Alma Llanera ha impulsado el crecimiento de los jóvenes de la región guariqueña con la implementación de nuevas dinámicas musicales que les permitirán seguir formándose como las promesas artísticas que mañana elevarán el tricolor patrio a punta de arpa, cuatro y maraca.

martes, 10 de julio de 2012

Misión Cultura cumple siete años dedicada a la inclusión del pueblo creador

Romper los esquemas educativos relacionados con la formación académica de cultores populares ha sido, desde su fundación, el objetivo central de la Misión Cultura, creada el 10 de julio de 2005 por anuncio presidencial y que hoy suma más de 12.000 graduandos en diversas áreas del saber artístico como ejemplo de reivindicación del pueblo creador.
"La Misión Cultura creó una pequeña revolución en su comienzo porque las personas encontraron un espacio político cultural que facilitó la tarea de formación académica. Ahora cada una de esas personas se ha incorporado a las áreas de trabajo del país como un ejército conectado con la cultura transformadora", destacó el ministro para la Cultura, Pedro Calzadilla, durante su programa semanal La Bodega Cultural, que transmite Alba Ciudad 96.3.
Desde sus orígenes, el programa social apostó por la inclusión de hombres y mujeres, sin importar la edad, a la actividad artística nacional mediante un sistema educativo de carácter andragógico que consiste en la "transmisión de saberes a través de la experiencia de vida, del descubrimiento de la personalidad ancestral de cada persona y el despertar de su conciencia a través de la historia local de su comunidad", explicó la directora de Misión Cultura, Saulibeth Rivas, durante su intervención en el programa.
Tras siete años de trabajo, la Misión Cultura ha graduado a 12.460 cultores populares en áreas como danza, teatro, literatura y otras. También ha impulsado la actividad cultural en el país en 98% en municipios y parroquias que, ahora, experimentan una agenda permanente de actividades para su disfrute, agregó Rivas.
En su séptimo aniversario la misión iniciará una segunda fase, orientada a la organización de las comunidades a través del impulso a componentes socioproductivos que permitirán que los artistas se beneficien por la creación de sus productos y también se estimulará el valor sociocomunitario, mediante la formación de comités culturales, con el propósito de fortalecer el poder popular en las comunidades del país.
"Nos ajustaremos al Plan Nacional 2013-2019 con la formación comunitaria, ayudados por facilitadores y los mismos egresados de la misión, que colaborarán para que este ejército cultural siga su camino", precisó Rivas.

lunes, 9 de julio de 2012


Cultores y artistas de Táchira recibieron reconocimientos como Maestros Honorarios
Artistas y cultores del estado Táchira recibieron este domingo reconocimientos a Maestros Honorarios, en un acto académico que se realizó en el Teatro de la Federación Sindical, de San Cristóbal.
El viceministro de Fomento para la Economía Cultural, Humberto González, destacó el poder simbólico de este acto y apuntó que el título de Maestro Honorario que otorga la Universidad Nacional Experimental de las Artes (Unearte) es equivalente a recibir un doctorado Honoris Causa.
La Unearte es la universidad que tiene todo el colorido y todos los sonidos de diversos pueblos venezolanos y toda la fuerza de sus cultores.
En estos últimos 13 años la cultural en Venezuela le ha dado la posibilidad al pueblo de hablar con sus propias palabras, con su propia música, con sus propias manos creadoras y con sus propios sonidos para expresarse y expresar su venezolanidad.